Opinión

Opinión «La alcahuetería de los rectores: una cosa es manifestarse y otra es hacer vandalismo».

Escrito por Marvin Rojas Ramírez.

Da vergüenza, da indignación ver en lo que han convertido las universidades públicas de este país.

Una cosa es manifestarse, que es un derecho el cual todos respetamos. Otra cosa muy distinta es salir a la calle con pasamontañas, a bloquear vías, a impedirle a la gente llegar a su trabajo, a rayar monumentos, arruinando la historia y a destruir el patrimonio de todos los costarricenses.

Y lo peor no son los vándalos. Lo peor es quién los alcahuetea: los rectores.

Sí, los mismos rectores que ganan millones, que viven del presupuesto que les pagamos todos,que deberían ser los primeros en enseñar respeto, orden y civismo, son los primeros en salir a defender lo indefendible. A justificar a los encapuchados. A llamar «deber cívico» a lo que es puro vandalismo.

¿Deber cívico es rayar la estatua de Don Pepe Figueres? ¿Deber cívico es manchar de pintura roja el monumento de la Abolición del Ejército, el símbolo más sagrado de nuestra paz? ¿Deber cívico es pintar «TONTOS» en la base de un monumento frente al Museo Nacional?

¡Por favor!

Ya van varias veces que rayan la Estatua en honor a Don José Figueres «Don Pepe«. Ya van varias veces que vandalizan monumentos en San José. Y los rectores no dicen ni pío para condenarlo. Al contrario, salen en manada a victimizarse, a decir que «la protesta universitaria no es un delito». Claro que protestar no es delito, señores rectores. Nadie está diciendo eso. Delito es bloquear, delito es destruir, delito es andar con pasamontañas amenazando gente.

Pero ellos se hacen los desentendidos, prefieren alcahuetear a un puñado de estudiantes violentos antes que defender a Costa Rica.

¿Y dónde están los padres de esos muchachos? ¿Dónde están los profesores decentes que sí creen en la educación? Callados, con miedo, porque en las universidades públicas hoy manda el que grita más duro y el que raya más paredes.

El Ministro de Seguridad tiene toda la razón: hay que detener a quien bloquee, hay que detener a quien ande encapuchado, hay que detener a quien destruya patrimonio. Y si les queda manchada la hoja, que les quede. Porque el que destruye lo de todos, tiene que pagar.

Los rectores deberían estar dando clases de respeto, no dando comunicados para defender vándalos. Deberían estar enseñándole a sus estudiantes que sin educación no hay desarrollo, pero tampoco hay desarrollo sin respeto, sin orden y sin amor por la patria.

Si un rector no es capaz de decirle a sus estudiantes «eso está mal, eso es vandalismo», entonces ese rector no sirve para ser rector. Sirve para ser porrista de un grupito que quiere ver al país arder.

Costa Rica no es una finca de los rectores. Costa Rica no es un laboratorio para que unos cuantos jueguen de revolucionarios con la plata de todos.

Manifestarse sí. Vandalismo NO.

Y alcahuetería, menos.

Marvin Rojas Ramírez 

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