
¿Será que el oído experto y la afinada percepción de la magistrada presidenta de la Sala Tercera, jefa de la jurisdicción penal del Poder Judicial, le permitieron detectar que su teléfono estaba «pinchado»?
¿Será que existe una intervención telefónica autorizada judicialmente, solicitada por la Fiscalía General (único órgano con competencia para requerir este tipo de diligencias), en el marco de una investigación relacionada con un crédito de ASOSEJUD que ha generado cuestionamientos sobre sus particularidades y eventual legalidad?
La respuesta: ¡Naaaaaaaaah, creeeeeeo! 🙃
Porque, claro, una cosa es tener oído afinado y otra muy distinta es escuchar a la conciencia.
Pura coincidencia… ¿o hay preguntas que merecen una respuesta?
Esteban Aguilar Vargas.











