EL INAMU ACTÚA SIEMPRE EN EL MARCO DE LAS ATINENCIAS DE LEY
Instituto Nacional de las Mujeres brinda acompañamientos y asesorías siguiendo los procedimientos establecidos en la normativa nacional.

Posición oficial. 18 de febrero 2026, San José – En los últimos días han circulado en algunos medios de comunicación informaciones que vinculan el accionar del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) y sus autoridades con formas poco éticas de abordar el tema de la violencia contra las mujeres. Desde el INAMU aclaramos que esos señalamientos son totalmente falsos y mal intencionados.
Esto no solo desvía la atención de casos mediáticos vinculados con el combate a la violencia a otros escenarios, sino que también es una manifestación de violencia de parte de los noticieros hacia las mujeres que son víctimas.
En el INAMU le creemos a las mujeres, por ello las acompañamos en los procesos de denuncia, no las dejamos solas. El cuestionamiento hoy no debería dirigirse a la institución, sino debería revisarse si los agresores atemorizan a las víctimas o sus familias, impidiendo no solo las denuncias sino perpetuando relaciones abusivas de poder en un proceso de vulnerabilidad.
El Instituto Nacional de las Mujeres seguirá brindando la atención a mujeres que son víctimas de violencia y continuará resguardando el secreto profesional que existe entre la víctima, la profesional que brinda la atención y la Institución.
La responsabilidad de informar protegiendo a las víctimas
En materia de combate a la violencia contra las mujeres, los medios de comunicación tienen un papel protagónico. Ellos tienen la responsabilidad de informar de manera veraz y objetiva, pues son los canales por excelencia para generar opinión pública, sin embargo, algunos, decidieron informar naturalizando la violencia y convirtiendo el suceso en una nota roja que genera morbo, que reproduce estereotipos de violencia y discriminación, con lo que refuerzan una cultura de violencia contra las mujeres, al punto que justifican y normalizan las agresiones que ellas reciben.
No debemos olvidar que los medios de comunicación deben ser agentes de cambio y transformación cultural, deben impulsar el reconocimiento y respeto por los derechos humanos. La sensatez y fundamentación de las notas periodísticas debería enfocarse en romper patrones violentos y abusivos y no poner en el ojo público a las mujeres que están tratando de salir de relaciones violentas.
Volvamos la mirada donde realmente debe estar: en las víctimas de violencia, apoyemos los procesos judiciales pidiendo justicia pronta y cumplida, protejamos a las personas familiares que están expuestas a grandes riesgos y dejemos -como sociedad- de señalar a las víctimas como culpables y de justificar la inocencia de los agresores.



