Recope llega a sus 63 años de existencia

Recope llega a sus 63 años de existencia ante una oportunidad histórica para liderar la transición energética del país.
La empresa destaca que la transición energética del país no pasa únicamente por la electricidad, sino también por transformar el componente de combustibles, que representa la mayor parte del consumo energético nacional.
Recope cumple 63 años de existencia este 28 de junio en un momento determinante para el futuro energético de Costa Rica. El aniversario coincide con una discusión estratégica sobre el papel que debe asumir la empresa en la transformación del modelo energético nacional y en el fortalecimiento de la seguridad energética del país.
En ese contexto, Recope plantea un mensaje central: Costa Rica no podrá avanzar hacia una transición energética integral sin incorporar al sector combustibles, que concentra la mayor parte del consumo energético nacional.
Durante más de seis décadas, la empresa ha garantizado el abastecimiento continuo de combustibles en todo el territorio nacional.
Ese aporte, que con frecuencia pasa desapercibido, adquiere hoy una relevancia especial en un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas, volatilidad de precios, crisis logísticas y una creciente competencia por el acceso a fuentes de energía.
Más que un legado histórico, esa trayectoria constituye una capacidad estratégica para el país.
La transición energética de Costa Rica no parte de cero.
El país ya cuenta, a través de Recope, con infraestructura portuaria, terminales de distribución, estaciones de bombeo, inventarios, sistemas de control, experiencia técnica, procesos sólidos de compra internacional y un poliducto de 418 kilómetros que conecta Moín, en Limón, con Barranca, en Puntarenas.

Esa capacidad instalada ha permitido sostener durante 63 años actividades esenciales para el funcionamiento del país, desde el transporte de personas y mercancías hasta la atención de emergencias, la operación de hospitales, la actividad agropecuaria, el comercio, la industria y los servicios.
Ahora, esa misma capacidad puede convertirse en una herramienta fundamental para impulsar la incorporación gradual de nuevas fuentes energéticas y reducir progresivamente la dependencia de los combustibles tradicionales.
En esa dirección, el expediente legislativo 24.079, Ley para promover la transición energética en el sector combustibles, representa una oportunidad para dotar al país de un instrumento que amplíe las capacidades legales de Recope para participar activamente en este proceso. La iniciativa abriría la puerta al desarrollo y comercialización de combustibles de transición y otras alternativas energéticas distintas al petróleo.
La empresa subraya que, al no estar todavía aprobado definitivamente, corresponde mantener una discusión legislativa responsable, informada y con visión de largo plazo. Por eso, Recope insta respetuosamente a las diputadas y diputados a continuar impulsando este debate como una decisión estratégica de país.
El desafío de la transición energética va más allá del fortalecimiento de la generación eléctrica renovable.
También implica transformar el componente energético que hoy moviliza la economía, abastece al sector productivo y
representa la mayor parte del consumo energético del país.
Costa Rica ha alcanzado reconocimiento internacional por su matriz eléctrica renovable; sin embargo, la matriz energética total continúa dependiendo en gran medida del petróleo.
Comprender esa diferencia resulta esencial para dimensionar el reto: una cosa es la electricidad que se genera y otra la energía que el país consume diariamente para transportarse, producir, distribuir bienes y sostener sus actividades económicas y sociales.
Desde esa perspectiva, asumir un nuevo papel en la transición energética no constituye una aspiración aislada, sino una responsabilidad asociada a la experiencia, la infraestructura y las capacidades que el país ha construido durante más de seis décadas.
La seguridad energética y la transición no son conceptos contrapuestos.
Por el contrario, una transición exitosa requiere garantizar continuidad en el abastecimiento, almacenamiento, distribución, trazabilidad, capacidad de respuesta y respaldo operativo.
En su aniversario número 63, Recope plantea una visión de futuro: aprovechar la infraestructura existente, la experiencia acumulada y la red logística nacional para acelerar la incorporación de nuevas fuentes energéticas.
La decisión que enfrenta Costa Rica no es si debe avanzar hacia la transición energética, sino cómo hacerlo.
Para Recope, el país tiene la oportunidad de construir esa transformación sobre capacidades ya existentes, fortaleciendo al mismo tiempo su seguridad energética y su competitividad.
Recope está preparada para asumir ese desafío y contribuir, desde su experiencia y capacidad operativa, a una transición energética ordenada, segura y realista.
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