Solís Catalogó de «Una decisión inoportuna» fin de diplomacia con Cuba anunciada por Chaves.

Comunicado del expresidente de la República, Luis Guillermo Solís.
Unilateralmente y de manera abrupta, casi como motivado por una mano “invisible”, el gobierno de Costa Rica rebajó las relaciones con la República de Cuba a nivel consular. Alegó nuestra Cancillería que aquello fue una protesta ante la represión y “el creciente deterioro de la situación de los Derechos Humanos” en la Isla. Si ello fue así, entonces la decisión no pudo ser más inoportuna. Es precisamente en momentos de gran turbación cuando más valiosos pueden ser los buenos oficios de las representaciones diplomáticas de los países acreditados ante un gobierno cuyo pueblo sufre los embates de la conflictividad interior. Usar la huida como recurso para denunciar abusos, luce más a obsecuencia que a un recurso legítimo en favor de la población afectada por eventos internos, en este caso agravados, como ha sido más que evidente en las últimas semanas, por factores internacionales incontrastables.
Esta decisión de la administración Chaves Robles se suma a otras que, adoptadas recientemente, ponen en entredicho la larga y distinguida política exterior costarricense, que supo brillar por su independencia y hondura, en la defensa de los intereses nacionales y del Derecho Internacional cuando éstos fueron amenazados por el imperio de la fuerza.



