Opinión. Venezuela libre. Por Melina Ajoy.

Es curioso ver cómo, tras la noticia de la captura de Nicolás Maduro , han comenzado a aparecer voces que ahora «se rasgan las vestiduras» en nombre de la diplomacia y la soberanía.
Aquellos que hoy alzan el grito al cielo por el uso de la fuerza o por la «violencia» de la intervención estadounidense, son los mismos que durante años guardaron un silencio cómplice mientras se asesinaba a jóvenes en las calles de Caracas por protestar, se encarcelaba y torturaba a presos políticos , se limitaban los derechos humanos más básicos de millones de venezolanos, obligándolos a un éxodo masivo y doloroso.
Esos mismos que hoy hablan de «respeto al derecho internacional» nunca exigieron ese mismo respeto para el pueblo venezolano que moría de hambre y falta de medicinas.
La indignación selectiva es, en sí misma, una forma de injusticia. No se puede defender la soberanía de un régimen que ya le había arrebatado la soberanía a su propia gente.
Lo verdaderamente importante hoy es el pueblo venezolano. Este no es solo el fin de un ciclo de impunidad, sino el inicio de una era de reconstrucción.
Venezuela libre 🤍



