Opinión de Lucy Jiménez. La doble moral de Claudia Dobles.

Doña Claudia Dobles, ahora resulta que está indignadísima por la declaratoria de secreto de Estado en materia de seguridad de la presidenta Laura Fernández.
¡Qué conveniente indignación!
Doña Claudia parece haber descubierto de repente la transparencia, la rendición de cuentas y el derecho de los costarricenses a conocer lo que hacia su Gobierno.
El problema es que Costa Rica tiene memoria.
Doña Claudia, ¿ya se le olvidó el gobierno de su esposo, Carlos Alvarado? ¿Ya se le olvidó cómo se manejaron los contratos con las farmacéuticas durante la pandemia? ¿Ya olvidó que fueron declarados confidenciales aspectos de esos contratos, incluyendo información relacionada con precios y condiciones sobre posibles efectos adversos?
Porque cuando esas decisiones las tomaba el gobierno del que usted formaba parte, parece que el concepto de “transparencia” tenía otro significado.
Y ahí está precisamente el problema de cierta oposición: pretenden convertirse en fiscales de la transparencia después de haber sido protagonistas de decisiones que todavía generan enormes cuestionamientos entre los costarricenses.
No se puede venir ahora con la carita de víctima, con el discurso de indignación y con poses de defensora de la democracia, como si los ciudadanos hubiéramos perdido la memoria.
No, doña Claudia. No la hemos perdido.
Recordamos el gobierno de Carlos Alvarado. Recordamos las restricciones, las imposiciones, las decisiones tomadas durante la pandemia y también recordamos la forma en que se manejó información de enorme interés público.
Por eso, antes de intentar dar lecciones de transparencia, sería bueno empezar por casa.
Usted fue parte de ese gobierno. Fue primera dama. Su esposo era el presidente. Y hoy pretende presentarse ante los costarricenses como si nada de aquello hubiera ocurrido.
Eso no es indignación. Eso es amnesia selectiva.
Los costarricenses merecemos políticos que tengan memoria, coherencia y, sobre todo, autoridad moral para señalar aquello que critican.
Porque una cosa es exigir transparencia.
Y otra muy distinta es exigirla solamente cuando gobiernan los demás.
Doña Claudia: respete la inteligencia de los costarricenses. Respete nuestra memoria. Costa Rica no olvida tan fácilmente.
Opinión de Lucy Jiménez.










