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Gobierno de la República presenta Plan Nacional de Desarrollo y de Inversión Pública 2027-2030

El PNDIP define las prioridades nacionales y establece la hoja de ruta para el desarrollo del país durante los próximos cuatro años.

Mideplan, San José, 25 de agosto de 2026 – El Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplan), en calidad de rector del Sistema Nacional de Planificación, presentó oficialmente al país el Plan Nacional de Desarrollo y de Inversión Pública (PNDIP) 2027-2030.

El PNDIP constituye la hoja de ruta estratégica de la Administración Fernández Delgado para garantizar las acciones del Estado hacia el desarrollo nacional, el orden económico y el bienestar social.

El plan combina liderazgo político con capacidad de ejecución y establece que las instituciones deberán trabajar bajo el modelo de Gestión para Resultados en el Desarrollo (GpRD).

Este enfoque busca garantizar que cada esfuerzo y cada recurso público se traduzcan en resultados concretos, medibles y con impacto en la calidad de vida de las personas.

El PNDIP es resultado de un amplio proceso de consulta ciudadana y participación social.

A través de cuatro consultas, se logró capturar la voz directa de la población, así como la visión de las Agencias Regionales de Desarrollo (AREDES) y de los Comités Intersectoriales Regionales (CIR). También, se incorporaron aportes de organizaciones de la sociedad civil organizada, la academia y el sector privado.

Este proceso de participación y articulación interinstitucional permitió identificar y priorizar las principales necesidades de la población en los distintos territorios del país.

Para alcanzar el objetivo de consolidar una Costa Rica segura, próspera e innovadora, el PNDIP establece ocho metas nacionales pactadas.

Estas variables estratégicas interconectadas son: Crecimiento Económico: se proyecta alcanzar una tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real moderada, que oscilará entre el 3,6% y el 3,9% para el año 2030, permitiendo un gasto público sostenible.

Competitividad: se plantea elevar el Índice de Competitividad Nacional (ICN), pasando de una base de 56,2 en 2025 a 61,2 en 2030, traduciéndose en mayor resiliencia, productividad e innovación.

Pobreza: se asume el reto de continuar rompiendo la inercia histórica de tres décadas, disminuyendo de manera sostenida el porcentaje de hogares pobres hasta alcanzar el 14,4% en 2030.

Desempleo: se establece como meta reducir paulatinamente la tasa de desempleo abierto total al 6,2% en 2030.

Este esfuerzo se desagrega en una meta del 5,9% para los hombres y 6,3% para las mujeres.

Desigualdad: se propone avanzar hacia un crecimiento con mayor equidad social, mediante la reducción del Coeficiente de Gini de 0,495 en 2025 a 0,491 en 2030.

Educación: se establece el compromiso ineludible de aumentar la tasa neta de escolaridad en la educación diversificada tradicional, proyectando un incremento sustancial del 60,0% en 2025 al 76,0% en 2030.

Seguridad Ciudadana: se proyecta una disminución paulatina de la tasa de homicidios dolosos, apuntando a llegar a 15,3 por cada 100 mil habitantes en 2030 para garantizar el orden público y proteger los derechos fundamentales.

Descarbonización: se aspira a consolidar la transición energética reduciendo progresivamente la razón de emisiones de CO₂ equivalente respecto al PIB, pasando de 0,293 en 2025 a 0,180 en 2030.

La ejecución técnica y operativa del PNDIP recae sobre una estructura conformada por 12 ministerios rectores sectoriales y el Sistema Financiero Nacional.

Los sectores que ejecutarán estas prioridades son: 1. Agropecuario; 2. Ambiente y Energía; 3. Bienestar, Trabajo e Inclusión Social; 4. Ciencia, Tecnología, Innovación y Telecomunicaciones; 5. Cultura; 6. Educación; 7. Hacienda Pública; 8. Infraestructura y Transporte; 9. Productivo y Desarrollo Regional; 10. Salud; 11. Seguridad Ciudadana y Justicia; 12. Vivienda y Ordenamiento Territorial y 13. Sistema Financiero Nacional.

En materia de compromisos sectoriales y de inversión pública (capital fijo), el PNDIP contempla un robusto portafolio de 49 metas sectoriales, 169 intervenciones públicas, 246 metas de intervención pública y 53 proyectos de inversión pública.

Para reducir las brechas socioeconómicas y territoriales, el plan incorpora sólidas dimensiones de inclusión: el 23% de las metas integra criterios de género para promover la equidad, mientras que 30,5% presenta desagregación regional y 32% está explícitamente vinculado a los Planes Regionales de Desarrollo.

Como parte de una visión de planificación estratégica que trasciende el período de una administración gubernamental, el 59% de las metas del PNDIP se encuentra alineado directamente con el Plan Estratégico Nacional (PEN) 2050.

Esta articulación permite vincular las prioridades de mediano plazo con objetivos de largo plazo y avanzar hacia un modelo de desarrollo descarbonizado, digitalizado, equitativo y descentralizado.

De esta manera, se fortalece la ruta hacia un país próspero, sostenible y con igualdad de oportunidades.

Finalmente, la efectividad de la estrategia está blindada mediante compromisos presupuestarios inflexibles.

La estimación presupuestaria requerida representa un promedio anual del 3,7% del PIB nominal para el período 2027-2030 (poco más de 9 billones de colones en total).

Al respecto, la ministra de Mideplan, Carla Morales Rojas, señaló:

“En cumplimiento del artículo 4 de la Ley 8131, la planificación sin presupuesto es demagogia y el presupuesto sin planificación es gasto estéril. Por lo tanto, los Planes Operativos Institucionales (POI) y cada colón invertido por la Hacienda Pública deberán responder indiscutiblemente a los objetivos de este plan para cumplir la promesa de desarrollo contraída con la Patria.”

 

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