Gasolinas y diésel aumentarán hasta ₡89 por litro a partir de este miércoles en Costa Rica
La gasolina regular registrará el mayor incremento y pasará a costar ₡808 por litro, mientras que la súper alcanzará los ₡806.

Los conductores costarricenses deberán pagar más por los combustibles a partir de este miércoles 4 de noviembre, cuando entren en vigencia los nuevos precios aprobados por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).
El ajuste extraordinario correspondiente a octubre fue publicado este martes en el diario oficial La Gaceta y contempla aumentos de entre ₡23 y ₡89 por litro en las gasolinas y el diésel.
Estos serán los nuevos precios de los combustibles
| Combustible | Precio anterior | Nuevo precio | Aumento |
|---|---|---|---|
| Gasolina súper | ₡764 | ₡806 | +₡42 |
| Gasolina regular | ₡719 | ₡808 | +₡89 |
| Diésel | ₡785 | ₡808 | +₡23 |
| Gas de 25 libras | ₡7.172 | ₡7.721 | +₡549 |
La gasolina regular tendrá el mayor incremento, con una subida de ₡89 por litro. Con este ajuste, su precio quedará ₡2 por encima del de la gasolina súper.
Por su parte, el diésel también alcanzará los ₡808 por litro, mientras que la gasolina súper costará ₡806.
Aumento impactará a casi dos millones de vehículos
Según explicó la Aresep, los nuevos precios tendrán repercusiones en la flota vehicular nacional, estimada en aproximadamente dos millones de unidades.
El incremento afectará tanto a conductores particulares como al transporte público y a los vehículos utilizados para distribuir productos y mercancías.
Gas para cocinar también será más caro
El ajuste también contempla un aumento de ₡549 en el cilindro de gas de 25 libras, cuyo precio pasará de ₡7.172 a ₡7.721.
De acuerdo con la Aresep, cerca del 53 % de los hogares costarricenses utiliza gas, principalmente para preparar alimentos.
El incremento también tendrá consecuencias para restaurantes, sodas y otros establecimientos comerciales que dependen de este combustible para sus operaciones.
Con la entrada en vigencia de las nuevas tarifas, los consumidores deberán asumir un mayor gasto tanto en combustible para sus vehículos como en gas para uso doméstico.











