Dos túneles clandestinos y un derrame de combustible activan operativo de emergencia en El Coyol de Alajuela.

Dos túneles clandestinos y un derrame de combustible activan operativo de emergencia en El Coyol de Alajuela.
● Recope recuperó aproximadamente 1.500 litros de combustible y mantiene bajo custodia la propiedad.
● La acumulación de vapores inflamables obligó a reforzar las medidas de seguridad para proteger a las comunidades cercanas
Recope atendió una emergencia en una bodega ubicada en El Coyol de Alajuela, donde fueron localizados dos túneles clandestinos presuntamente
utilizados para intervenir ilegalmente el poliducto.
El incidente fue reportado mediante el Sistema de Emergencias 9-1-1. Al
ingresar a la propiedad, los equipos de respuesta encontraron uno de los
túneles inundado con diésel, como consecuencia de un derrame ocurrido
durante la actividad ilícita.
Durante la noche de este miércoles, personal de Salud, Ambiente y Seguridad
(SAS) de Recope logró extraer aproximadamente 1.500 litros de combustible.
En un segundo túnel se detectó la acumulación de vapores inflamables.
Debido a que se trata de un espacio confinado y a la posibilidad de una conexión con el poliducto que transporta gasolina, se activó un amplio operativo de seguridad
y la propiedad permanece bajo custodia.
Desde el momento en que se recibió la alerta, Recope coordinó la atención de
la emergencia con el Benemérito Cuerpo de Bomberos, la Fuerza Pública y otras instituciones de primera respuesta.
Las acciones se concentran en
prevenir cualquier incendio o explosión y proteger a las personas que viven o
trabajan en las cercanías.
Las labores continuarán este jueves con la participación de personal técnico y
de Mantenimiento de Recope, que intervendrán con equipo especializado para
localizar la toma ilegal, controlar cualquier riesgo remanente y verificar la
integridad del poliducto.
Recope también presentó la denuncia correspondiente ante el Organismo de
Investigación Judicial (OIJ) y se encuentra a la espera de la inspección ocular
de las autoridades judiciales.
El robo de combustible pone en riesgo a comunidades enteras.
Este caso demuestra que el robo de combustible no representa únicamente
una afectación económica.
La perforación ilegal del poliducto puede provocar derrames, contaminación ambiental y situaciones con potencial de generar incendios o explosiones.
Quienes realizan conexiones clandestinas exponen a las comunidades, a los cuerpos de emergencia y al personal técnico que debe intervenir estos sitios para restablecer las condiciones de seguridad.
Recope reitera que continuará trabajando de manera coordinada con las autoridades policiales y judiciales para combatir este delito. Asimismo, hace un llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier movimiento, excavación o actividad sospechosa cerca del poliducto o de instalaciones vinculadas con el transporte de combustibles.












