Opinión

Christina Figueres pidió despoblar el planeta y hoy pide no votar por el continuismo. 

Opinión. Por Donald Quesada.

 

 

Todos estamos de acuerdo en un Cambio climático, lo que no calzaba era lo del calentamiento global, máxime con las olas de frio intenso en el hemisferio norte y sur han sido abrumadoras desde hace ya varios años y más bien se anuncia una mini era glacial. Luego se presenta el concepto de Cambio climático, que es un fenómeno natural, que desde el globalismo progre de izquierda tiene un uso propagandístico de ambientalistas de esta ideología.

 

Estos conceptos sobre el cambio climático no deben de politizarse como lo mencione anteriormente, porque sea lo que sea, a través de la historia meteorológica y geológica de la tierra, los cambios climáticos se dan por ciclos y cambios en la inclinación terrestre y su polo magnético.

 

Pero ha sido tan politizado esto, que las Naciones Unidas, un bastión del enfoque dogmático de izquierda, ha creado como todo un evangelio sobre el calentamiento global que después se disipó cuando terminaban en nuevos impuestos en nuestros recibos, que según esta tendencia, irían a combatir el calentamiento de la Tierra, obviamente son argumentos poco verificables y discutibles, porque si bien tenemos áreas focalizadas de contaminación y destrucción del ambiente, la Madre Tierra tiene sus ciclos que son constantes y perennes, que se deben mucho a las constantes transformaciones que tiene nuestro planeta como parte del sistema solar y su vínculo con los ciclos de la galaxia y el universo.

 

Por lo tanto, después del calentamiento global continuaron con el Cambio climático que es más serio y científicamente sustentado, el formar conciencias del Cambio Climático, debe ser tarea de la educación y la política como un facilitador del sistema educativo, para entre todos paliar los efectos ambientales que permitan las condiciones de cada país, la visión de mundo, la economía para que sume en el despertar de la conciencia que de ello derive y tener mejor calidad de vida sustentable.

 

Cuando leo a Chistiana Figueres, usando la dinámica del Cambio Climático para orientar el voto del ciudadano a que no sea por el Gobierno actual y su continuidad, me parece tan oscuro y sesgado, utilizar el miedo que las Naciones Unidas difunde junto con ONG globalistas y de izquierda para manipular las multitudes con miedo, con datos subjetivos basados en interpretaciones científicas con connotaciones ideológicas. Solo basta recordar, que en la administración del presidente Figueres Olsen, fue uno de los periodos que más deforestación hubo en Costa Rica, y ahí que de aquel momento no conocemos una referencia sobre el asunto. Los camiones madereros circulaban como la sangre verde por todas las arterias de nuestra querida tiquicia allá del 94 al 98 del siglo pasado.

 

Por mi experiencia como ciudadano ya sea empírica o no, que he vivido más en este país que fuera de él, la Costa Rica de hoy ha recuperado de manera exponencial mucha de sus recursos naturales, siendo hoy el turismo ecológico y la conciencia ambiental algo que ya es parte de la idiosincrasia costarricense. Claro que nos falta aún que avanzar en materia ambiental, tenemos que corregir defectos en este campo, pero tratar de crear animadversión a un gobierno por cuestiones políticas y poniendo el tema ambiental en un contexto apocalíptico, es bastante presuntuoso y poco serio.

 

La señora Figueres manifestó que “Costa Rica no necesita destruirse para cambiar, impulsar un dialogo constructivo y acciones tangibles”, puntualiza sobre la indiferencia, y que se debe votar por un cambio de ruta. Es muy posible que se le “olvide” que durante el bipartidismo se deterioró la biota: desaparición de humedales, aumentaron los animales en vías de extinción e hicieron un gran negocio con la extracción de maderas finas en zonas dedicadas hoy en día a la siembra de piña. Aquí el punto es que no podemos usar el deterioro ambiental para decirle a las personas por quién votar, porque es un problema de larga data y de todos los actores sociales, y más bien los costarricenses somos ejemplo mundial y nos admiran como referentes y embajadores ambientales en todo el mundo, porque donde “donde haya un costarricense este donde este, habrá una conciencia activa con respecto al medio ambiente” parafraseando a Julio María Sanguinetti.

 

Me pregunto porque esta ilustre dama aparece, a las vísperas de un proceso electoral, nunca que supe la oí referirse a gobiernos del PAC o el último de la tristemente célebre Laura Chinchilla, por la destrucción ambiental que provocó la Trocha Fronteriza, nunca se pronunció por la entrega de las reservas atuneras a China a cambio de un estadio de fútbol, nunca la he oído protestando por el saneamiento de los ríos, gestión de residuos, control de descargas residuales, transporte publico limpio, entre tantas acciones para mitigar el Cambio climático

 

Llama a la ciudadanía, a ejercer un voto para no arrepentirse, le llego muy tarde su petitoria, porque ya son varios gobiernos y en especial de su partido, que muchos que votaron, hoy se arrepienten inexorablemente.

 

Lic Donald Quesada Baltodano.

Profesor de Estudios Sociales.

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