Recope revela cómo Costa Rica evitó el desabastecimiento decombustibles durante la crisis internacional.

● La empresa reforzó inventarios, adelantó compras y aseguró el suministro mientras otros países enfrentaban escasez.
● La estrategia permitió mantener la operación y atender la demanda nacional sin interrupciones.
Mientras en varios países las estaciones de servicio registraban largas filas, racionamientos e incluso cierres por falta de combustible, Costa Rica logró mantener el abastecimiento de hidrocarburos durante la crisis internacional provocada por la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Recope dio a conocer este miércoles 15 de julio, en la conferencia de prensa semanal en Casa Presidencial, las acciones que permitieron garantizar el suministro nacional, en un contexto en el que la incertidumbre dejó de centrarse únicamente en el aumento de los precios y pasó a convertirse en un riesgo real de disponibilidad de producto.
La presidenta de Recope, Karla Montero, explicó que el país enfrentó uno de los escenarios más complejos del mercado internacional de los combustibles en los últimos años.
“Al inicio, la crisis parecía ser únicamente un problema de precios, pero pronto se convirtió en un riesgo real de disponibilidad de producto.
Ante ese escenario, Recope puso nuevamente en operación dos tanques de diésel y uno de gasolina que estaban en mantenimiento e incorporó un nuevo tanque de combustible para aviación”, manifestó. Montero añadió que detrás del abastecimiento diario existe una operación permanente para monitorear el mercado internacional, administrar inventarios, coordinar compras y mantener en funcionamiento la infraestructura que abastece al país.
“Mientras otros países enfrentaban escasez y racionamientos, en Costa Rica mantuvimos el abastecimiento sin interrupciones”, afirmó.
Durante las semanas más críticas de la crisis, Bolivia, por ejemplo, enfrentó escasez por falta de divisas para importar combustibles y en India se registraron largas filas en estaciones de servicio.
Las tensiones en el estrecho de Ormuz también afectaron el transporte marítimo internacional.
En los momentos de mayor incertidumbre, el tránsito de buques se redujo significativamente y decenas de tanqueros permanecieron detenidos en el golfo Pérsico, retrasando la distribución mundial de combustibles.
Ante ese escenario, Recope reforzó su capacidad de almacenamiento al reincorporar tres tanques que estaban en mantenimiento y adelantar la programación de compras internacionales.
Mientras normalmente las entregas se coordinan con unos 40 días de anticipación, durante la crisis comenzaron a gestionarse hasta con 60 días para asegurar la disponibilidad del producto.
Contratos protegieron al país
Otro acierto de Recope fue que los contratos para la compra de gasolina, diésel, combustible para aviación, asfalto y fuel oil fueron suscritos antes del inicio del conflicto, lo que permitió mantener las condiciones originalmente pactadas para transporte y demoras de los buques.
Mientras en el mercado internacional las tarifas por demora alcanzaban entre $145.000 y $160.000, Recope mantenía cláusulas en contratos con un límite de $45.000, evitando costos extraordinarios.
Además, ninguno de los proveedores internacionales incumplió las entregas comprometidas durante la emergencia.
Vigilancia permanente
Recope también fortaleció el monitoreo de los mercados internacionales y de la evolución del conflicto para realizar oportunamente los ajustes presupuestarios y de flujo de caja necesarios para mantener las importaciones.
Como resultado, los planteles de la empresa continuaron operando con normalidad, las estaciones de servicio permanecieron abastecidas y la demanda nacional fue atendida sin interrupciones.
Durante la conferencia de prensa, la presidenta de Recope estuvo acompañada por personal técnico y operativo de distintas áreas de la empresa, en reconocimiento a la labor realizada para garantizar el abastecimiento del país durante la emergencia internacional.












