Oscar Arias. «Hoy evocamos uno de los momentos más grande en la historia de Costa Rica».

El expresidente de la República, Oscar Arias Sánchez, se refirió a un acontecimiento de la historia costarricense.
Hoy evocamos uno de los momentos más grande en la historia de Costa Rica. El momento en que unos cuantos quijotes de la cintura de América reclamaron para sí la vida, y se adscribieron a la causa de la verdadera libertad y seguridad: las que brindan la educación y la vida en democracia. Gracias a la visión de don Pepe, hace 77 años los costarricenses elegimos vivir al aire libre de la paz, renegando del iluso refugio de muerte que construyen las armas.
Invertir en educación es invertir en la paz. Queremos una población cada vez más tolerante, cada vez más capaz de comprender que las diferencias y la variedad de opiniones no son la maldición de nuestra libertad, sino la riqueza de nuestra humanidad. Queremos una sociedad convencida de la necesidad del diálogo y del respeto, segura de que la confrontación nos brinda resultados mucho más pobres que la negociación. Queremos, en suma, una sociedad educada. Esa sociedad nos exige que decidamos cuál camino queremos tomar: el de la vida o el de la muerte, el de la educación o el de las armas, el del convencimiento o el del conflicto, el de la tolerancia o el del fanatismo.
Estoy convencido que en Costa Rica volveremos a elegir la vida, la escuela, el diálogo y la tolerancia. Eso es lo que celebramos hoy.
Por las calles de San José, durante la celebración del “Día de la abolición del ejército”, en compañía de Margarita Penón, Jim Wright, presidente de la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos; el cardenal John O’Connor, de Nueva York, y Carlos Andrés Pérez, presidente de Venezuela. 1.º de diciembre de 1986.



